Cuando uno visita a los abuelos, no siempre dimensiona el gran arsenal de experiencias que poseen. Aunque, sin duda, uno siempre está a la espera de aquella anécdota divertida; de aquella historia increíble. Yo esperé y llegaron.
Mis abuelos son de Illapel, específicamente de un ya no tan rural pueblo denominado "Cárcamo": parcelas, vacas, cabras, caballos...and TV Satelital, Internet...El asunto es que di si algo saben mis abuelos, es de vacas, pollos, chanchos, duraznos, choclos, rocíos, heladas...Y fue ahí, sentados mirando el camino y detrás de él un gran cerro, donde conversamos con José padre de mi padre José:
-abuelo, otras veces que vine, hacía mucha calor...
-Sí, es que venías en otra fecha...
- Jajaja, que sabio es usted abuelo, toda la razón...entonces, la pregunta es cuándo se viene la primera lluvia
-pues cuando venga
-jajaja ya pos abuelo...ud siempre me agarra pal leseo
-jaja, yo creo que luego, porque mira el viento que corre, es como el de aquellos años 20, cuando llovió como un mes...
-jajaja, ¿un mes? no le creo...yo creo que donde no había ni tele, ni radio, ni nada, los días en la casa se le hacían eternos...
-No, si es verdad...pregúntale a tu abuela
-¿verdad abuelita?
-Sí...(ok)
No quise preguntar sobre lo que hacían mientras llovió todo ese mes... cae de cajón ¿o no?. El asunto es que no le creí mucho, pero me sentí muy bien escuchando sus historias. Al otro día, a punto a irme con mi padre de vuelta al norte- seco norte-, fuimos a buscar un par de sandías para llevar a El Salvador. Es decir, estábamos los tres: Mi abuelo José, mi padre José y yo, destiñendo, la María José. Yo sostenía los sacos y ellos se paseaban por el sandial, cuando una conversación rompió la búsqueda: eran padre e hijo hablando sobre cosas de hombres:
-Papá, están todas bonitas ...
-Jajaja...Sí, muchas son bonitas, pero buenas...muy pocas...
Acto seguido, mi abuelo procedió a tocar y manosear debidamente a las sandías, pues así llegaría a aquella bonita y buena. Sus dichos fueron sabios, y me hicieron pensar ¿habrá sido esa la política a seguir con las mujeres cuando era un joven latin lover?...
Sólo sé que los abuelos son sabios...

6 comentarios:
Es muy divertido oir a los viejos, es que siempre salen con su chancha al hombro con alguna anécdota curiosa.
Recuerdo un día que mi abuelo materno fue con uno de sus hermanos a defender la honra de una señorita a balazos, también cuando cruzaron la décima región a caballo... sin duda, otros tiempos.
PD. lo de don me queda grande, sólo orrego nomás
por cierto, puta que es rica la sandía
y estaba rica la sandia??
no hay nada mejor que ponerse a escuchar a los abuelos... como cuando mi abuelo me contó que hizo el servicio sólo porque quería aprender a manejar un camión y... naranjas: le pegaron, le robaron y lo humillaron... jamás se subió a un camión.
saluos pa ti.
pd: espero poder contarles a mis nietos q probé la caipiriña capel :D
jaja muy sabio... muchas son bonitas muy pocas buenas jijij saludos
Costurera_sin_tela, bella la historia, me encanta eso de recuperar relatos de los abuelos... Esa es una idea que tengo hace raaato para no se qué asignatura... mmm, me pondré a pensar... mmm
Ah! Y lo de las sandías, mmm... me fascinan, sobre todo si son escogidas por manos de expertos.
Saludinesss desde las Viñas de los Mares
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